Esther Pons Mellado

 

Últimos descubrimientos en la tumba saíta nº 14: cámara funeraria nº 6, del yacimiento arqueológico de Oxirrinco (El-Bahnasa) Egipto

 

 

El yacimiento arqueológico de Oxirrinco (El- Bahnasa), Egipto, se halla situado a unos 180 km al sur de El Cairo, en el distrito de Minya. Fue descubierto por Denon, miembro de la Expedición Científica de Napoleón Bonaparte en 1897, y desde entonces ha sido esporádicamente excavado y sistemáticamente expoliado.

 

En 1982, y tras el descubrimiento de una tumba saíta se hizo cargo de este yacimiento el Servicio de Antigüedades egipcio, y desde 1992 está siendo excavado por una Misión Mixta de la Universidad de Barcelona y el Supreme Council of Antiquities egipcio, compuesta por un equipo multidisciplinar: arqueólogos-egiptólogos, lingüistas, topógrafos, restauradores, etc.

 

En la actualidad están abiertas tres grandes áreas: a) Sector Noroeste de la ciudad grecorromana, b) Osireion o templo dedicado al dios Osiris de época Ptolemaica, c) y Necrópolis Alta, con una Necrópolis Copta y una Necrópolis Saíta.

 

Los trabajos de excavación de esta última campaña (noviembre-diciembre de 2005) llevados a cabo en la Necrópolis Saíta, se han centrado principalmente en ampliar el área de la tumba nº 14 con el objetivo de poder delimitar las dimensiones de dicha tumba y su estructura interna. Como resultado, podemos decir, que hasta el momento esta tumba consta de 8 habitaciones, siendo una de las más interesantes la cámara funeraria nº 6, situada en el S.O. de dicha tumba, junto a la cámara funeraria nº 5, hallada también durante esta campaña, pero en peor estado de conservación.

 

La cámara funeraria nº 6, es una habitación de aspecto rectangular, de unos 8 m2, estructuralmente completa, de techo abovedado y construida con grandes bloques de piedra caliza. La puerta u orificio de acceso esta situada en el lado Sur, y lo más probable es que éste hubiese sido hecho por los propios ladrones que en la antigüedad penetraron en el interior de la cámara, removiendo todo lo depositado allí. Las paredes de la tumba carecen de decoración pintada e inscripciones.

        

En su interior se ha hallado el ajuar del difunto: ochos vasos canopos de alabastro epigráficos, acompañados de sus correspondientes tapas, y que aluden a la hija de un sacerdote de Amón; numerosos ushebtis de fayenza en color verde, epigráficos y anepigráficos propios del periodo Saíta; abundantes canutillos y cuentas de collar o malla en varios colores, principalmente azul, verde y amarillo; diversos amuletos en piedra, fayenza, lapislázuli, y alguno de ellos en oro; cerámica, restos de huesos humanos pertenecientes a la difunta, así como restos de madera quemada de la caja o sarcófago de ésta.

 

 Su descubrimiento ha supuesto un gran hallazgo, no sólo porque la cámara funeraria estaba prácticamente intacta, sino también por la gran cantidad de información que nos aportan los objetos del ajuar funerario, de manera especial los vasos canopos.