María Violeta Pereyra

 

Redes sociales e iconografía


Los más recientes resultados obtenidos en la limpieza de las pinturas murales de la tumba de Neferhotep permitieron visualizar con claridad el tratamiento figurativo de algunos de los personajes allí representados. A partir de esa información, en este trabajo os proponemos precisar nuestra interpretación de los vínculos de parentesco expresados en el monumento a través de la iconografía y las inscripciones y reconocer su significación histórica. En forma complementaria también nos proponemos mostrar el aporte hecho a nuestra investigación histórica por el trabajo de conservación realizado en el monumento.

La identidad del propietario de la tumba está definida, además de por su nombre y títulos, por su filiación como hijo de Neby e Iwy. Esta relación es reiterada en diversas estancias del monumento y nos ha interesado por ser TT49 uno de los pocos monumentos conocidos del reinado de Ay cuya rica epigrafía puede contribuir a un mejor conocimiento del período posamarniano.

Ya en anteriores trabajos nos hemos ocupado del problema del parentesco existente entre los representados en TT49 y procuramos interpretar allí el significado de su explicitación en la tumba. Para ello consideramos: las inscripciones preservadas en el monumento que se refieren a miembros de la familia de Neferhotep, la estatuaria y las escenas parietales en las que fueron representados.

La identificación de aquellos personajes cuyos nombres no se registraron en el monumento -o que fueron destruidos-, se llevó a cabo a partir de los códigos de representación utilizados y su disposición en el espacio simbólico y cultual de la tumba.

Como unidad significativa, la tumba apela a la utilización de un diseño arquitectónico definido (VI b de la tipología de Kampp 1996) en el que cada ambiente guarda relación con su función. Las representaciones y las inscripciones jeroglíficas se analizaron a partir de ese marco espacial, que precisa la complejidad sintáctica y semántica del mensaje funerario.

El parentesco se encontraba en el antiguo Egipto en el fundamento mismo de la organización social y sobre él se articularon las redes de alianza entre familias, grupos y facciones que podemos reconocer en la evidencia preservada en las tumbas privadas de la dinastía 18. Nuestra hipótesis de trabajo asume en consecuencia: 1) que la referencia textual o figurativa de los ancestros de Neferhotep en su tumba se justifica por la necesidad del propietario del monumento de exhibir sus vínculos de parentesco por ser expresivos de su posición social; 2) que esto es relevante por tratarse de una tumba fechada en un período de transición política y religiosa. Las referencias escritas e iconográficas de los padres de Neferhotep, que identificamos en TT49 por su localización dentro del monumento y por su tratamiento plástico individual, exhiben el vínculo familiar y así la posición social relativa del propietario. Pero ellas adquieren mayor claridad al confrontarse con las representaciones del noble, que regularmente lo muestran anciano.

Los títulos de los ancestros masculinos de Neferhotep registrados en TT49 señalan por su parte la relación que existe entre los miembros de su familia y los cultos tebanos asociados a la monarquía y al templo de Karnak.

Es seguro que Neferhotep fue funcionario del templo de Amón bajo el reinado de Ay, dado que su cartela se conserva en el vestíbulo de la tumba. Pero sus representaciones indican que debía ser ya un hombre en el reinado Ajenatón y, en consecuencia, que la carrera funcionarial de su padre fue contemporánea del rey hereje y su traslado a el-Amarna. El hecho que los títulos de Neby sean los más inespecíficos de todos los registrados en TT49 para los parientes de Neferhotep es congruente con esto y permite inferir su lealtad al dios de Tebas, al que su familia había servido por lo menos desde dos generaciones antes.

Los beneficios que Neferhotep disfrutó en su vida social y que se proyectaron en su destino funerario estarían justificados en su pertenencia a un linaje vinculado al templo de Amón que él retribuye en forma póstuma a través del mantenimiento de su culto y haciendo a sus ancestros partícipes de las ofrendas y del banquete, mágicamente reiterado en la tumba a través de las representaciones, inscripciones y ritual funerario.