Francisco Bosch Puche


La titulatura faraónica de Alejandro Magno



Entre el otoño del 332 y la primavera del 331 a.C. Alejandro Magno realiza una breve estancia en tierras egipcias. En menos de un año, el monarca macedonio asume el gobierno del país del Nilo, poniendo fin a la Segunda Dominación Persa, funda la más ilustre de las Alejandrías y efectúa la célebre visita al oráculo de Amón en el desierto libio, que le supone partir hacia la conquista definitiva del Imperio Persa no sólo como soberano de Egipto sino también como “hijo de Zeus”.

 

El análisis de la documentación egipcia nos permite observar cómo el macedonio, hasta su muerte en Babilonia en 323 a.C., se hizo cargo del gobierno del país, al menos de forma nominal. En efecto, existe un protocolo onomástico que lo identifica como faraón de Egipto. El objetivo de nuestra comunicación es el estudio de esta titulatura, haciendo especial hincapié en las irregularidades y variantes que presenta, así como en la significación simbólica de cada uno de los elementos que la conforman.